martes, 3 de diciembre de 2013

LA AVENTURA DE SER MAESTRO

¿CÓMO PERCIBO MI DOCENCIA?


Con la ilusión de transformar mi vida y la de mis alumnos inicie mis  estudios en el CESCET “Centro de Estudios Superiores en Comunicación Educativa de Tlaxcala”, donde confirme mi pasión  por la enseñanza, desde el inicio de mis observaciones tuve la dicha y fortuna de  que los docentes  confiaran en mí  y me  dejaban  practicar bajo su tutela. Así que cuando llego el momento de mis prácticas llevaba la ventaja de haberlo hecho durante tres años consecutivos.

Mi necesidad e inquietud por el bien estar de la sociedad, en particular de los menos favorecidos  me llevo a estudiar a la par la licenciatura en derecho, esto en lugar de ser una desventaja me  llevo de regreso a mi origen a confirmar más que la docencia era lo que me provocaba ese placer y satisfacción profesional y humano. Al concluir ambas licenciaturas pasaron 2 años para que me fuera posible entrar al sistema en  educación primaria, y seré honesta me aterraba dar clases, pues no es lo mismo enfocarse a adolescentes que a niños, aunque están dentro de la educación básica son dos mundos  distintos, la concepción que tienen del orbe que los rodea, la forma de cómo hablarles y sus intereses. Todo  esto me  imponía, anexando la  metodología de primaria,  su forma de planeación, los llenados administrativos, que en secundaria no se realiza con tutela de responsabilidad con los documentos oficiales. Creando  en mi mente un sin número de miedos, sin embargo mi sed de enseñar,  de aplicar lo aprendido, mis ganas de superar lo desconocido, mi compromiso moral, social y profesional, me dieron el valor  para aceptar este nuevo desafío.

Después de dos meses de trámites burocráticos y con la zozobra del destino de la ubicación de mi plaza, me dan mis órdenes para ubicarme  en el pueblo  de Lagunilla Tlaxco, a los límites con el estado de Hidalgo, en la escuela “Justo Sierra”. Mientras recorría el paisaje de la laguna de Atlangatepec, rezaba a mi todo poderosos para que no me asignaran a primer año, afortunadamente al presentarme ante mi director  me dio el placer de conocer  a los alumnos del 5to. Grado, aunque al principio fue complicado porque habían dejado a ese grupo sin docente tres meses, pero en el año y medio en el que estuve en esa zona, pude tener grandes logros  que me hicieron comprometerme más con el alumnado, la comunidad y con mis compañeros de trabajo. Sin duda alguna es una de mis mejores experiencias laborales, pero la distancia era mucha y los costos  del traslado hacían una buena suma, así que solicite mi cambio.

Para ese entonces había iniciado mis estudios  en la Universidad Pedagógica Nacional, en buen momento  llego esta  universidad a  mi vida, aunque había tenido grandes éxitos profesionales, cada zona, región y sociedad,  tienen sus propias costumbres, cosa que por el momento no había analizado.

Cuando mi petición  de reubicación de centro laboral dio fruto, con grata sorpresa note que fui beneficiada,  pues en mis órdenes indicaba la ciudad de Huamantla Tlaxcala, en el barrio de San Francisco Yancuitlalpan  en la escuela primaria “Miguel Hidalgo y Costilla”. Seré honesta  aun viviendo en el  pueblo Mágico de Huamantla  durante 25 años ignoraba que existiera un barrio  con ese nombre, así que me di a la  búsqueda de lo que según  yo era una población. Me sorprendió  que a unos  cuantos metros de la unidad deportiva de la ciudad, se encontrara  este barrio escondido entre milpas, flores de  campo y unas cuantas casas.

Hoy en  día  por las  reformas que  vivimos realice un  cambio   voluntariamente a fuerza como se dice coloquialmente, por  tener  dos claves dentro del sistema de  educación básica ( una  en primaria  y una en secundarias Técnicas) eh tenido que  cambiar  de  centro  laboral.  Dando paso  a un cambio grande  en todos los  sentidos, la escuela  en la que  hoy me encuentro es de las  más  grandes de la  ciudad de   árboles alineados, la Escuela Josefa Castelar. Marca  en  mi  vida  mi sentido y enfoque de la reforma, esta  calidad educativa que  marca  nuestro ejecutivo  no  menciona  que  los docentes en la actualidad debemos de  trabajar  con 45 niños, lo que es peor  tampoco  comenta  de los espacios reducidos  proporcionados, mucho menos  que se  reciben alumnos  a pesar de que  no se cuenta con el mobiliario necesario para estos  numerosos grupos. Ni hablar eso es   otra historia, lo grato de  esto es saber que ha  iniciado a  florecer  la gestión material dentro de mi  profesión, apelando a  nobles  docentes que  se preocupan por  la educación, consiguiendo mobiliario nuevo para  mis nuevos alumnos. 

Por  otro lado seré honesta,  trabajar con 45 niños me tiene trabajando al doble,  buscando estrategias para  poder compartir mi práctica docente, eh dado mil giros de  un día  a otro con las  estrategias de trabajo, sin lograr  grandes resultados, sé que hay mucho por aprender, me eh comprometido a mejorar y tengo sed de lograr  un aprendizaje para la vida en mis alumnos, para eso estoy en UPN, para crecer, mutar y adaptarme a las nuevas exigencias, no del sistema de la política gubernamental, sino para ir a la  par de las necesidades de la sociedad. Hoy estudio  para tener el poder de  compartir mis experiencias de triunfo en el mañana.

 

 

1 comentario:

  1. Lupita:
    Bien por elegir desempeñarte como docente; tus experiencias iniciales dan muestra de lo importante y significativo que es para ti el trabajar con otros seres humanos; sin duda, dejarás huellas en todos y cada uno de ellos; así que continúa con ese optimismo en esta gran tarea.
    Tomy

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