miércoles, 29 de enero de 2014

¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?


 ¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?

La construcción del conocimiento es la relación estructural que se da entre el desarrollo de las competencias y el aprendizaje significativo y situado.

Es la acción del hacer lo que le da sentido a la vida aprendiendo con h, aprendeher, es apropiarse del conocimiento, es el toque para que el estudiante abstraiga aquello que le será de utilidad dentro de un marco de pluralidad,  con un abanico inmenso de colores de forma muy singular propio para cada uno de los estudiantes.

Es más propio hablar de los  conocimientos  que son construidos en el momento de la acción, hablando de una movilización de los esquemas de acción que de los conocimientos en si.

Después de concluir la lectura  de  Xavier Vargas Beal puedo afirmar que definitivamente  el aprendizaje no se puede medir en base a simples preguntas y contenidos cualesquiera, el proceso de aprendizaje no puede ser tomado superficialmente y si así lo hiciéramos seria reflejo de que no   reflexionamos en el  cómo se aprende, pues él no conocer las teorías cognitivas nos hace desconocer la concreción en este sentido.

Hoy nos podemos dar cuenta que los principales procesos cognitivos se pueden dar de una manera muy rápida o lenta en algunos casos y de esta manera ir valorando los contenidos que forman parte de un currículo para lograr los objetivos y los procesos de valuación para lograr las competencias de nuestros alumnos.

Las exigencias sociales y educativas nos exigen desarrollar competencias,  partiendo de aprendizajes significativos, sustentados  en la realidad, para sembrar  el interés en  los educandos. No debemos de desentender nuestro objetivo que son el aprendizaje por competencias para tener  una construcción social de interacción reflexiva y funcional de saberes significativos, cognitivos, procedimentales, actitudinales y metacognitivos, enmarcados en principios y valores, que generan evidencias transferibles a distintos contextos apoyadas en el conocimiento, e identificadas y transformadas en realidad.

El autor  realiza un análisis crítico del enfoque de competencias a través de cuestionar la dimensión utilitaria empresarial, la dimensión de los contenidos, la dimensión socio-ética y la dimensión existencial ante la crítica a la dimensión utilitaria empresarial creo que sí es necesario puntualizar la acción de re-significar en el campo académico la noción de capacidad para dotarla de la esencia teórico-conceptual y reflexiva, en un contexto de colaboraciones necesarias para que se generen aprendizajes significativos. Por otro lado el autor cuestiona el papel predominante que han actuado los contenidos en el proceso de aprendizaje, creo que esto se debe a que todavía domina en la práctica educativa del país la concepción de que la reproducción de los contenidos como tal, son las evidencias de mayor peso para identificar si se ha aprendido.

En lo que respecta a la dimensión existencial del enfoque de competencias, interpreto que Xavier Vargas en sus reflexiones sobre el significado de aprehender, enmarca la dimensión existencial en torno a las competencias, ésta –pienso- estriba en la toma de decisiones tanto del individuo que aprende como del docente, que planea y diseña situaciones de aprendizaje; dado que al “elegir una acción para el fomento de una competencia se elige una manera de estar en el mundo y de construirse a sí mismos.


En la competencia  podemos distinguir diferentes tipos de saberes (interacción); el sujeto es consciente de cómo y por qué se aprendió (meta cognición)  y de qué formas se dan estas relaciones, además de identificar las posibilidades de mejora (reflexión). Saber, poder, y querer se alinean rumbo a un mismo objetivo (funcionalidad), en el que se es capaz de reconocer e identificar el error y la ilusión, y un saber estratégico, que hace "referencia al saber implícito del experto que está en la base de su capacidad de utilizar conceptos, hechos, y procedimientos a fin de realizar tareas y resolver problemas".

Comparto  con el autor la opinión de que el discurso verbal es un elemento cognitivo de importancia para producir aprendizaje significativo Asimismo creo que para alcanzar significación en esta acción, el punto estriba en relacionar el discurso con la afinidad de los intereses de sobrevivencia y de corte intelectual o de otro tipo, del sujeto que aprende. Además, Vargas enfatiza la función que cumple el discurso verbal en la dimensión memorística-significativa del aprendizaje, como un elemento real cognitivo. Xavier Vargas revindica la importancia del discurso verbal en la praxis educativa y lo sitúa en un plano de igualdad en relación con la acción en el desarrollo de las competencias Un ejemplo de facto de la importancia del discurso verbal es la lectura misma de su texto El aprendizaje y el desarrollo de las competencias para los lectores que hemos encontrado en su discurso correspondencia en intereses personales de aprendizaje.

Comparto y aplaudo finalmente  cuando  el autor  nos marca qué depende el aprendizaje significativo, del interés propio del alumno, el cual, agrega, “no puede ser sembrado”. Interpreto, a través de la lectura de Vargas, que la semilla del interés del alumno por aprender debe ser una demanda propia del estudiante, en el marco de su propio proceso de construcción de la realidad, de sí mismo y de su capacidad de adaptación a dichos procesos.

 

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